La recuperación en Europa luego de la pandemia ha sido más lenta que en otros países. En parte, se puede atribuir a que la pandemia aún no ha terminado, y sigue latente la amenaza de más restricciones a la economía.

Es cierto que la zona Euro no tuvo una contracción tan dramática como otras economías, y por lo tanto el rebote no sería tan grande.

En los próximos días tendremos las primeras mediciones del PIB para el año pasado, empezando mañana con Alemania. Se proyecta que en términos generales, Europa no ha vuelto a la situación pre-pandemia.

La actividad económica ha sido anémica, que pasa a ser una preocupación mientras la inflación sube y se espera siga subiendo en los próximos meses.

En qué hay que fijarse
Se espera que Alemania informe un crecimiento en su PIB para el 2021 de 2,7%. Hubiera sido una buena noticia y entre los crecimientos más rápidos en años. Pero se compara con un -4,6% en el 2020, implicando que Alemania no ha recuperado ni la mitad de lo perdido en la pandemia.

Por otro lado, podría entregar más optimismo a los mercados, pues sugiere que sigue habiendo un período de crecimiento robusto por delante.

De hecho, el Bundesbank proyecta una aceleración hasta 4,2% este año, seguido por un 3,2% en el año siguiente. De ser así, Alemania podría declararse “recuperada” ya para mediados del 2022.

El otro lado de la moneda
También mañana tenemos los datos inflacionarios de varios países de la Eurozona.

El cambio en el IPC de Francia está previsto a mostrar un incremento anual de 2,8%, lo que sería idéntico a la medición anterior. Evidentemente está por encima de la meta del BCE, pero no tanto como en otros países.

Sin embargo, en España se prevé una inflación anual de 6,7%, mucho mayor que los 5,5% informados en noviembre.

Esta divergencia en las tendencias inflacionarias podría ser un dolor de cabeza para el BCE. Una vez más la periferia tiene necesidades económicas opuestas a las necesidades de los países centrales.

Cuánto pueden separarse
Mientras tanto, Italia se enfrenta a un desempleo de doble dígitos. Si el BCE ajusta su política monetaria para estabilizar la moneda, podría impedir la débil recuperación. Pero si se mantiene acomodativa, la inflación periférica podría escaparse, y también impedir la recuperación.

En cualquiera de los casos, la división entre el norte y el sur volverá a aparecer en el futuro cercano, especialmente si omicron resulta ser la última ola de la pandemia.

Trading con las noticias requiere de investigación extensivo; y eso es lo que hacemos mejor. Abre ahora tu cuenta Orbex.